lunes, 25 de agosto de 2014

8ª TEORÍA PARA UN DESAMOR | EL UMBRAL DE LA PENUMBRA



Me gustaría poder hacerte un poema de amor.
pero siempre que lo intento,
mis ojos, vueltos hacia adentro,
se alojan en su miedo.
Vuelan, presos de su angustia, hacia lanzas de dolor.

Es entonces cuando la tarde,
que temblorosa traza hilos de cobre en las esquinas,
se transforma de repente;
se deshace en pasos de silencio que me llevan a ninguna parte.
La noche, con siniestras zarpas de hielo, se precipita sobre mí
en burbujas de pánico y palabras de alquitrán
como un monstruo de histeria,
mostrándome su carcajada más cruel y sardónica
en ecos de sexo y risa alcohólica.
Una máscara de terror y odio me amarra
al umbral de la penumbra. Me arrastra
al foso indescifrable y confuso de mi mente,
sumergiéndome en una muerte
cierta, atroz y amarga.

Me hundo. Me hundo de forma inservible.
Me sumerjo en un pasado que sobrevuelo
de manera invisible.
Mi pensamiento se funde en lágrimas de odio.
Y la sangre de mi rabia e impotencia, como una camisa de fuerza,
extiende sus alas negras y me abraza.

Busco, en serpientes
de sangre y cólera, comportamientos, explicaciones,
mientras devoro la obsidiana de la noche
y mis pasos perdidos
me llevan de nuevo a ningún sitio;
me secuestran, otra vez, a ninguna parte...

Me gustaría poder hacerte un poema de amor,
lo sabes... Pero siempre que lo intento,
mis ojos, vueltos hacia adentro,
se alojan en su miedo.
Vuelan, presos de su angustia, hacia lanzas de dolor...



José Hdez. Meseguer
Álter Ego
Diciembre, 2006


2 comentarios:

  1. Magnífico, maestro. Si tú no eres capaz, se quedará huérfana de poemas de amor la poesía.

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    1. Han dicho de mis poemas, en ocasiones, cosas hermosas; pero el que me deja sin palabras eres tú con las tuyas. Gracias, "Versosroto", por ese "piropazo". Será inolvidable. Nos encontramos en las letras.

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