lunes, 25 de agosto de 2014

11ª TEORÍA PARA UN DESAMOR | TARDE APRENDÍ



Ayer, 50 años cumplí.
Y tarde aprendí. Quizá por confiar, tal vez por creer.
Y por creer que sabía, no aprendí.
Tarde aprendí,
tarde comprendí, que la tarde se muere en mis ojos
y que la luz no tiene memoria.
Que esta patética historia,
la historia de mi historia,
en su dramática y melancólica noria,
sólo sangra, sólo gira,
sólo llora
para mí.

Tarde aprendí,
tarde comprendí, que el amor es sólo un espejismo;
probablemente el espejismo de mí mismo.
Pero que la realidad, muy alejada de mi idealismo,
sólo teje y escupe realidad: crudeza. Sólo realismo.
Tarde aprendí;
creí que sabía. Y por creer en la gente,
por pretender acariciar inútilmente
la línea del horizonte,
no aprendí.

No aprendí, por ejemplo,
que la intensidad de una caricia o de un beso
es sólo el segundo preciso;
un fragmento de tiempo anhelante.
Que una boca, no es más que un pedazo de carne vibrante
que se estremece durante un instante,
pero que su huella, su estela, su recuerdo, ahí debiera morir...
Sin embargo, yo no lo entendía y me resistí.
Creía, estaba convencido que sabía.
Creía entender, pero en realidad no entendía;
el velo de mi insoportable estupidez me lo impedía.
Creía, tal vez necesitaba creer, que el amor existía...

Pero no, todo era falso: una mentira que sangra de repente;
un sueño, un mal sueño, un estúpido delirio de mi mente;
una quimera, una fantasía...
Sólo la extraña necesidad de convertir mis besos en poesía.

Tarde aprendí,
tarde comprendí que un verso
no tiene por qué ser la historia de un beso;
ni siquiera una historia.
Porque todo es, al final, un chasquido en el tiempo,
donde el tiempo, implacable y mordaz,
se divierte y se burla al mismo tiempo.

Ahora que por fin he aprendido.
Ahora que conozco tus movimientos, tus pasos.
Ahora que se derraman en letras y silencios las heridas del fracaso;
que sé por dónde has venido.
Ahora que sé de qué forma me has herido.
Ahora que sé cómo y por qué te has ido,
sólo ansiaría, créeme, por Dios lo juro, no haberte conocido...

José Hdez. Meseguer
Álter Ego
8 de marzo de 2007


2 comentarios:

  1. Porque tendremos que aprender la lección siempre tarde José?...

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    1. Vaya, así es, Carmen. Y siempre a base de palos, sí...

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