martes, 26 de agosto de 2014

RAPSODIA PARA MI ÁLTER EGO | NO SÉ...



No sé, me repito con frecuencia, si voy directo al matadero
o me estoy metiendo sin darme cuenta
en este callejón sin salida.
Pero como cantaba el cantarero,
en esta lucha de poder que mantengo con mi parienta
sólo cabe la huida...

No sé si me equivoco mucho o poco. Lo cierto es que poco a poco,
esta soga que me cerca,
la advierto más cerca y me desboco; me siento como un cura loco
en una discoteca.

No sé si en este juego, vengo o voy. Si voy o vengo ¡Maldita suerte...!
No sé, si al final, la bruja que me echó las cartas,
en realidad me las tiró a la cara; era ya la decimocuarta
que buscaba. Y más que leerme el futuro,
por cierto, marrón oscuro,
me leyó, como si fuera un delincuente, mi sentencia de muerte.

No sé si mi estrella es ésta o aquella.
Estoy hecho un lío, siento cómo el nudo me aprieta.
No debería ser razón suficiente que sepa endurecerme la bragueta
para envolverme... Pero se muestra tan dulce, tan gentil, tan bella
cuando ella quiere, cuando quiere ella...

Cuanto más saboreo sus labios
más puertas al ayer cierro, más olvido el pasado, más me embriaga.
Tal vez
me equivoco otra vez.
Tal vez no es de sabios,
pero cuanto más me busca, más me halla.
Cuanto más bebo de su licor, más claro, desde mi pedo, lo veo.
Lo cierto es que entre la euforia y la jindama
que por dentro siento, acabo siempre rindiendo armas en su cama.

Esta confusión, este laberinto sin límite, este crucigrama.
Este caos mental se cuelga de mi sueño. Me traga. Me devora.
Y mientras decido y dilucido mi historia de amor con esta abductora,
me distraigo. Trepo como un duende, como un ladrón hasta su lecho,
hasta su colchón.
Me resbalo con sabiduría hasta su vientre, subo a sus pechos.
Me deslizo como una serpiente por su edredón.
Navego por el túnel de sus piernas como un gato de Angora...
Entre sus brazos. Entre su fauna y su flora.
La hago temblar, vibrar, sentir... ¡Le pongo las pilas a mil por hora!

La vida, entretanto, pasea calle arriba, calle abajo.
A su marcha. A su ritmo. A su paso.
Sin detenerse en nadie. En nada. Sin prisa. Sin pausa.
Con motivos. Sin motivos. Pero sin excusa...

No sé si el amor es para mí o es tan sólo un traje de arpillera
que jamás me sentará bien. Aún no lo sé.
Intento no equivocarme por lo que ya me equivoqué.
Sólo sé que su lazo me atrapa, me apresa.
Me envuelve, me seduce, me quema. A veces me embelesa.
Que es muy fácil quererla. Que es muy fácil que la quiera...



José Hdez. Meseguer
A Isabel
Álter Ego
22 de febrero de 2008


2 comentarios:

  1. Hola Jose, me gustó tu poema en prosa. Los símiles que usaste para el acto sexual me encantaron.
    Buenas noches :)

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, Alejandra, por tus palabras. Saludos.

    ResponderEliminar