martes, 26 de agosto de 2014

RAPSODIA PARA MI ÁLTER EGO | ASÍ, CIERTOS BESOS...



Con el mismo temblor de dedos
que invade al pintor el desafío de sus primeros esbozos.
O al poeta delirante el delirio de sus versos.
Con la misma impiedad del asesino
en un encargo... Así, ciertos besos,
sólo tuvieron sabor de desatino.

Con el mismo espejismo, con la misma locura
de D. Quijote, ante los molinos, en la llanura.
Con la misma falta de juicio, de cordura,
del suicida.
Con la misma cobardía del cobarde en la huida.
Con la misma premonición de profeta en la profecía...
Así, ciertos besos, sólo supieron a traición y melancolía.

Como la ironía del idiota.
Como la estúpida risa del payaso.
Como el cataclismo que ocasiona el fracaso
o la lujuria que me levanta aquella rubia que, mientras esto escribo,
me provoca...

Como el guiño estrábico del destino
o la falsedad de una plañidera...
Con la vehemencia de saber el tiempo que he perdido.
Con la desdicha de saber el tiempo que me queda.
Con la satisfacción de aprender lo que he aprendido.
Con el desconsuelo de saber que el tiempo se me escapa.
Con el presentimiento de un futuro incierto
que ciertamente me amenaza.
Con el tremendo dolor de cabeza
que todavía, a estas horas, me produce esta resaca.

Como la pluma que, hundida en estos versos,
sólo lloriquea palabras gastadas,
mientras el alma a trozos
se deshace, se desbarata...
Así, ciertos besos, que yo creía que eran todo,
luego resultaron ser nada.


José Hdez. Meseguer
Álter Ego
16 de diciembre de 2007




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