martes, 6 de marzo de 2012

CARTAS A MACHADO —DESDE PORTBOU— | DIME...



Dime, poeta:
¿Han marchado todas mis gaviotas?
Dímelo y me sumergiré en la vida.
Estoy cansado.
No tengo luz, ni mar, ni sueños.
Sólo monotonía. Aún más: hastío.

Dime, poeta;
sé sincero.
No trates de engañarme,
no trates de hacerme más fácil el sendero.
Dime si han muerto mis gaviotas.
Dime si el mar sólo es el mar
y el atardecer
una hoja al caer
del calendario.
Dime si mi viejo corazón marinero
se ha quedado encallado
en algún extraño mar,
sin playa ni arena,
y me sumergiré en la vida.
Y cabalgaré en la vida
vacío y solo, pero montaré en la grupa
por ellos. Sólo por ellos.

Y veré amanecer y anochecer
diariamente, en silencio.
Ya no sentiré su fuego.
Y veré el mar con melancolía
desde el embarcadero,
mas no sentiré su fuerza
por mis venas calladas, amargas.
Y vomitaré, día tras día,
todo el asco que me produce
mi jaula de cristal,
viendo cada mañana alejarse un poco más
mis sueños.
(Como esas barcas
que se hacen a la mar, cada aurora)

Hasta que un día, triste día,
otearé el horizonte y comprenderé
que mis sueños están lo suficientemente lejos
cómo para no verlos.
Se habrán marchado.
Un temporal los derribará
como barcos de papel
o irán a morir a cualquiera
de esas playas
de donde nada vuelve,
ni siquiera la esperanza.
Y cabalgaré en la vida
vacío y solo, pero montaré en la grupa
por ellos. Sólo por ellos.

Por eso, dime poeta:
¿Adónde irán a parar mis días de lluvia?
¿Y mis chopos deshojados por el otoño?
¿Y mis rebeldías?
¿Y la trémula luz de mis días
por querer ser poeta?
Ellos me necesitan. Tengo... ¡Debo
beberme de un solo trago
mis sueños, para esclavizarme
sin el menor reproche!
De por vida.
Y mirar el calendario como el único reloj
de mis días absurdos
y monótonamente vacíos.
Cabalgaré en la vida
hastiado y solo, pero montaré a la grupa
por ellos. Sólo por ellos.
Ellos me necesitan.
Y yo, supongo, a ellos...




José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Portbou, 19 de abril de 1980




2 comentarios:

  1. Ellos me necesitan. Tengo... ¡Debo
    beberme de un solo trago
    mis sueños, para esclavizarme
    sin el menor reproche!
    De por vida.
    Y mirar el calendario como el único reloj
    de mis días absurdos
    y monótonamente vacíos.

    Gracias por tan hermoso regalo.
    Te sonrío con el Alma.

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    Respuestas
    1. Un placer para mí ser leído por ti. Un fuerte abrazo.

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