miércoles, 14 de marzo de 2012

... DE TU MELANCOLÍA | HOY, HACE CUATRO AÑOS...


Lágrimas vertidas
     por un amor juvenil,
              cual frescas lluvias caídas
                sobre los campos de abril...
                                       
  (Antonio Machado)



Hoy, hace cuatro años.
Hoy, hace cuatro otoños.
Yo aún era un crío
que soñaba y creía en el amor.
Que lanzaba mis gaviotas bajo el cielo
rojizo al atardecer
y mientras se fundían
retozando en el horizonte,
bebiéndose
sorbo a sorbo los halos de luz amarga,
creía y amaba.

Y mis ojos tristes, hoy apagados,
perseguían
en su locura de volar
lo que hoy es sólo fantasía.
Yo era un crío todavía,
con una sonrisa dibujada
en los labios
y un alazán en el alma.
Y un viento de primavera
que se quemó en su carrera

Y por ser algo, fue murmullo;
una quimera.
Y por no tener,
y por no quedar,
no me quedó
un dios en el que creer...
Ni qué amar
que no fuera tuyo.

Y me quedé solo y vacío
con el llanto entre las manos.
Comiéndome a pedazos
los últimos retazos
de lo que fue nuestro...
Y se borró mi sonrisa.

Y buscaron otro mar mis gaviotas.
Y fueron pasando los años.
Y fueron pasando otoños.
Y te buscaron mis manos
que te hallaron en mis sueños.
Sólo en mis sueños.

Y hoy, después de tanto tiempo,
después de tantas ilusiones como arrastró el viento.
Hoy, que sé que soy viejo
sin mirarme al espejo;
hoy que mi futuro
se fue marchando detrás de tu pasado
y mis poemas de amor
quedaron enredados
en tus cabellos...

Hoy, aún hoy,
vivo aquellos
besos de miel
que abrasaron mi piel
para ser tan helados.



José Hernández Meseguer
Memorias de un Naufragio
Úbeda, 7 de abril de 1978



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