domingo, 18 de marzo de 2012

MIS GAVIOTAS | VIENTO DE ENERO



I

Unos fingen,
otros callan.
Unos ríen
y otros ensayan...
Y otros no saben cómo decir,
ni con qué voz;
"Hasta luego, bueno,
adiós...".

Se me consumió
el tiempo en las manos.
Viento de enero.
Nuevo camino,
nuevo sendero.
Llanto.
El llanto es sincero
cuando brillan los ojos.
El llanto es puro
cuando hablan los ojos.

El tiempo se quema
como una vela
en el reloj.
He de marchar.
Volar.
He de volar las sierras,
he de buscar nuevas playas.
Nuevas tierras.
Nuevos amaneceres,
nuevas soledades
mirando las estrellas
entre los cañaverales.

II

Mi habitación,
mi guitarra,
las paredes que arañan,
que vieron tu desnudez.
Mi ironía,
mi infancia,
mi estupidez.
Mi soledad,
mi verdad,
mi niñez.
Tus cartas de abril,
mi llanto infantil,
mi desesperación,
mi canción.
Mis cadenas,
mis penas,
las miserias
de mi corazón.
Los momentos de gozo,
de amargo sollozo.
Los momentos de amar,
de conversar con Dios.
De sufrir,
de sentir,
de saber que éramos dos;
unas veces mujer,
otras canción.
Besos de miel,
u oscuro rincón.

Todo queda atrás;
mis agonías,
mis tristezas... y mis alegrías.
Me marcharé detrás
de esas nubes de color de miel.
Deshilando la tarde,
dejando en el aire
mis besos de hiel.



José Hdez. Meseguer.
Memorias de un Naufragio.
Murcia, diciembre 1979.

2 comentarios:

  1. Simplemente precioso!!! Un mirada nostálgica hacia atrás.

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  2. Estimada amiga, Adelaida López Marcos, agradezco tus palabras; máxime cuando vienen de una compañera de letras como tú. Un fuerte abrazo.

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