martes, 12 de junio de 2012

CRÓNICAS entre PINCEL Y PLUMA | BUSCAR UN POEMA



Buscar un Poema...
Trato de buscar un Poema
y en la soledad de esta noche,
que se esparce fría sobre las calles,
lanzo a toda prisa mis gaviotas
para buscar un Poema
que poner en tus ojos...

Y recorren la ciudad
errantes; vuelan a las plazas,
registran las calles, revuelven los rincones,
los oscuros callejones
como titiriteros, y nada...
Navegan sobre los sueños,
entre la angustia y la esperanza,...
Pero, al cabo, sólo me traen
el enorme silencio que me abraza.

Y vuelvo otra vez y las obligo
a danzar como cometas,
como ilusiones.
Y vuelven a recorrer
el largo SILENCIO que envuelve
el preciso momento de la noche.

Y, de esquina a esquina.
Y, de punta a punta,
sólo me traen, a lo sumo,
un extraño murmullo
o algún eco lejano.

Miro al mar
y me devuelve SERENO
un SUAVE RUMOR de caracolas.
Miro entonces al otoño;
a los árboles deshojados,
a la melancolía de su ramaje yerto
y me envía una profunda calma.
UNA PAZ INFINITA.

Me detengo un momento
y hago cuentas. Miro tu retrato...
¡Claro, ya lo comprendo!
Por qué buscar un Poema,
cuando mi mayor Poema y mi mayor
"te quiero" es:

EL SILENCIO SERENO,
EL SUAVE RUMOR
DE MIRARTE A LOS OJOS
Y SENTIR UNA PROFUNDA CALMA.
UNA PAZ INFINITA.



José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Murcia, 14 de febrero de 1984

CRÓNICAS entre PINCEL Y PLUMA | CUANDO DEJES DE AMARME...


Cuando dejes de amarme
seré sólo un espectro; una sombra
en la tiniebla de mi propia imagen.
Seré olvido de mí mismo
y no podré mirarme
más que en el vacío del silencio.

Cuando dejes de amarme
seré sólo un poema roto
en los labios de la arena,
en la arena de esa playa,
en la playa de ese acantilado,
dónde se liberan mis gaviotas,
las musas suicidas,
y los amores olvidados.

Cuando dejes de amarme
seré sólo espina,
sólo llaga en carne viva,
sólo angustia.
Sólo eso...
Eso sólo.

Cuando dejes de amarme
el mar será sólo un eco
moribundo y estúpido
y el sol de primavera
una pesadilla interminable.
Y la noche, una herida
abierta al dolor.
Y la bruma, un sendero
perdido en la horca de mi angustia.

Cuando dejes de amarme
me destruiré para convertirme
en eterna pena.
Cuando dejes de amarme
te destruiré para convertirte
en poema...

Cuando dejes de amarme,
cuando ya no me ames;
cuando ya no me necesites,
al menos recuérdame.
Recuérdame al menos...



José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Murcia,13 de diciembre de 1983