viernes, 6 de julio de 2012

CRÓNICAS entre PINCEL Y PLUMA | POEMA PARA "CHATA"



Por ti, Chata, sentí una tarde
que podía soñar
y encontré una playa distinta
para poder volar
lejos de la monotonía.
Un lugar donde sentirme niño. Sin miedo.
Y jugar a olvidar.
Éramos dos, y en cambio,
te sentía tan mía que apenas
existían límites entre la amistad y la ternura.
Por ti, Chata, por tu eterno recuerdo,
levanté mi copa de angustia y te nombré
y mi voz quebrada recorrió
los montes, hasta el mar.
Voló a las calles vacías para traerme, sólo el eco,
una profunda soledad.

Todo es un sueño, Chata. Un inmenso
y estúpido sueño
que se estrella cada mañana en la realidad
de una playa sin esperanzas.
Una playa llena de hastío. De un largo y hondo
hastío sin sentido,
donde sobrevivimos, día a día,
sin saber qué pasará mañana.
Dónde cabalgamos para no llegar nunca
a ninguna parte.
Desde aquí, Chata, te nombro; te pido
que perdones mis pecados y mi egoísmo.
Evoco tu recuerdo con infinita tristeza
y con toda la melancolía de un tiempo
que no ha de volver,
pero donde la soledad era más tierna
cuando tenía con quién compartirla.
                                                                              



José Israel Hernández Meseguer
Crónicas entre Pincel y Pluma
Murcia, 8/ 10/ 85


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