domingo, 1 de enero de 2012

CANCIONES (1977): NO PUEDO CREER...

No, no puedo creer
que tan sólo ayer
jugabas rayuela
al salir de misa,
y que tu mundo
era de papel.
Y si no había escuela,
a las "veintiuna",
de nueve a una
y de tres a diez.

No, no puedo creer
que tan sólo ayer
tu mundo de muñecas, era tu piel,
y tu almohada tu amiga fiel;
tu compañera
en las quimeras
y en cada sueño de tu niñez...
Y hoy te vas, te vas con él...

Y vuelas del nido
oyendo al oído
promesas de amor,
oyendo bajito:
"Te quiero, mi amor..."

No, no puedo creer
que tan sólo ayer,
tu primer secreto,
tu primer diario,
tu primer poeta
para soñar y creer...
Y que, sin darnos cuenta,
apenas cuenta,
el calendario
te hizo mujer...



José Hdez. Meseguer. A mi hermana Encarna.
De mi Libro Memorias de un Naufragio.
Figueras, 1978

CANCIONES (1977): ¿PERO QUIÉN SE CREE, SEÑORA...?

¿Pero quién se cree que es usted, señora...?
¿Es que nunca tuvo un sueño en la mente,
o tan mala cree que es la gente...?
No me haga caso
pero un fracaso
pudo ser la razón.
No me busque las cosquillas
ni me saque de las casillas,
no busque tres pies al gato
que me sale más barato
darle en el corazón...

... Y puede suceder,
que en su reloj den las diez,
y ella siga sin aparecer.
Y no, no me pida explicación,
aquí manda el corazón...



José Hdez. Meseguer.
De mi Libro Memorias de un Naufragio.
Murcia, 1977

CANCIONES (1977): OLVIDAR MI LIBERTAD

Prefiero estar entre tu pelo
y rasgar el velo
de tu timidez.
Prefiero ser tu prenda de abrigo
para estar contigo
al anochecer.
Prefiero estar entre tu ropa,
entre tu boca,
en tu soñar.
Prefiero ser gorrión cautivo
y olvidar que he sido
paloma torcaz...
y olvidar mi libertad.

Prefiero estar entre tu risa
y morir deprisa
de felicidad.
Prefiero ser sombra de tu vuelo
y olvidar mi cielo
al clarear...
y olvidar mi libertad.



José Hdez. Meseguer
De mi Libro Memorias de un Naufragio.
Murcia, 1977

CANCIONES (1977): AMORES...

Amores que el viento arrastra
como hojas de laurel.
Amores que fueron besos,
caricias, pasiones...
Y hoy sólo están como versos
en mis canciones.

Amores que el destino
me brindó en copa de salón
para mi suerte.
Amores en un viejo rincón
de cualquier pensión
para mi muerte...
Amores que no borró el camino,
que no ahogó el vino...
¡Amores de mis amores!

Amores que yacen en un papel,
sin primavera, sin presente,
y amores que invaden mi mente...
¡Quimeras, musas, de mis versos siguientes...!



José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Murcia, 1977


CANCIONES (1977): ME ACOSTUMBRÉ



Me acostumbré a vivir sin ti
por la vida.
Y a odiar a los demás
por mis heridas.
Y sólo encontré la noche y mi soledad...

Me acostumbré a llorar en silencio.
A vivir y a caminar sin aliento.
Me encuentro tan solo,
tan lejos de ti,
no me olvides...



José Hdez. Meseguer
De mi Libro Memorias de un Naufragio
Murcia, 1977

CANCIONES (1977): DEJARÉ MIS CAMPOS



Dejaré mis campos en flor.
Dejaré mi gente, mi mundo, mi adiós.
Dejaré mi casa y mi guitarra con dolor,
dejaré mis versos, si me lo pides, Señor...

Marcharé despacio, con la yerba entre los pies,
me iré cantando, un amanecer.
Quedarán los días que pinté en mi voz,
quedará el recuerdo de un poeta soñador.



José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Murcia, 1977

CANCIONES (1974): ALICANTE, ÚLTIMO MES...




Sin pausa pero sin prisa
voy dejando mi última sonrisa
a la mañana;
a ella que me vio nacer.
A ella que me vio sufrir.
A ella, que me verá también morir...

Desde mi cuarto,
a cada parto
de mis versos, voy preguntándome, ¿cuánto?
¿Cuánto, campesinos, cuánto...?
¿Cuánto conozco yo todos vuestros cantos,
cuándo vais a segar?
¡Y cuánto conozco la aurora
tumbado sobre las amapolas,
cuando empieza a clarear...!

¡Y cuánto conozco la sierra
que voy a ser,
antes de un mes,
polvo en la tierra...!



José Hdez. Meseguer.
De mi Libro Memorias de un Naufragio. A Miguel Hernández, poeta.
Madrid, 1974

CANCIONES (1976): QUISIERA OLVIDAR

Quisiera olvidar
las tardes de infancia, yo, y mi soledad
todos presos en el mismo desván.
Quisiera olvidar
mi inocencia infantil
y por olvidar, ojalá pudiera olvidarte a ti.
Quisiera olvidar todos mis amores,
quisiera olvidar este mundo de papel
que día tras día me revuelve más la hiel
con sus falsos cantores.

¡Ah! ...Sí, quisiera olvidar
a cada instante un poco más.
Sí, quisiera pensar
que todavía existe el verbo amar.
Quisiera olvidar que todo mi ayer
voló en torno de una piel
y que aún hoy, mañana y después,
lo hará igual sin desaparecer.

Y no, no quisiera creer
que fuiste, tú, mujer,
mi Dios y mi vino,
la senda y el camino,
y también mi perder.
                                                                              



José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Madrid, 31/ 7/ 76

CANCIONES [1974]: TARDES DE INVIERNO


Recuerdo, después de llover,
siete críos correr
jugando a la vida.
Y mi alegría;
al llegar navidad, parecía,
todo ilusión y fantasía.

Tardes de invierno,
que no vendrán;
unos críos jugando
a la guerra
sobre la hierba.

¡Recuerdo tantas cosas,
tantos momentos que no han de volver...!
La tarde, desde mi ventana, caer...
¡Qué recuerdos...!
Tardes de invierno
que no han de volver.



José Hdez. Meseguer
De mi Libro Memorias de un Naufragio
Madrid, 1974


CANCIONES (1976): EPITAFIO



Breve epitafio
con el pelo largo, lacio.
Ausencia del mañana.
Soledad y vacío en mi cama.

Escarcha que creyó quedar
y no quedó en nada.
Se marchó, se fue con la alborada,
dejando un suave olor a madrugada.




José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Madrid, 1976

CANCIONES (1974): MI HABITACIÓN



Es casi blanca, blanca,
color de miel.
De luz muy tibia y clara
sobre mi piel.
Es condifente
de los recuerdos de mi niñez
y pensamientos de mi mente
de hoy y ayer.
Mi habitación;
mi refugio, mi calor,
impasible espectador,
de mi llanto y mi dolor.

Y aunque parece muda,
no lo es.
No es tampoco una locura,
no lo es.
A mí me habla con gran ternura
y el jovial
y también sentimental.

Tiene una gran ventana
a la Estación
donde yo, cada mañana,
con ilusión,
veo despertar el Sol con su esplendor
y me devuelve ese perdido amor...



José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Murcia, 1974


CANCIONES [1976]: YO SÉ...



Yo sé
que tu poema preferido
es el amanecer,
¿para qué
nos vamos a engañar?

Yo sé
que tus versos más bonitos
los trenzaste un atardecer,
en la soledad de un camino,
o bajo la lluvia al caer.

Por esa razón, tú y yo,
somos poetas;
tú escribes de la tierra
y del laurel.
También de la alborada.
Yo, en un papel
o en la almohada,
por un querer.
                                                                           



José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Madrid, 1976


CANCIONES (1976): TODO LO QUE SÉ

Todo lo que sé y he aprendido
fue, ha sido
a amar.
Todo lo que he sido,
aparte de árbol podrido,
fue ser
gusano y lamer,
palmo a palmo, tu piel.
Juro, hoy veintitrés,
del presente mes,
con el alma en la mano...
Y en este papel
dejo llover
mis lágrimas otra vez.

El viento se lleva mi voz,
el viento se lleva mi canción,
la ilusión...
Todo.

Si alguna vez fui marinero
dejé mi barca por ti.
Si alguna vez fui leñador
dejé mi hacha por ti,
y te seguí...
Me hice gaviota
y construí para ti
mi mejor rincón,
y te di calor...
como a un gorrión.


                                                                              


José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Madrid, 23/ 2/ 76



CANCIONES [1974] | POEMA DE AMOR



Mi cálida voz
te envía este poema de amor
a ti;
sueño e ilusión
en una canción
que el viento arrastra hasta tu cabello
y te dice aquello
que te dije yo.

Mi cálida voz
te envía su calor
a ti...
Te envía una flor
sedienta del amor
que nunca encontré,
que siempre perdí;
confieso que sí,
una vez lo sentí...

Y si pudiera volar
y echar el tiempo hacia atrás,
serías mi alborada,
serías tú la amada
de mi ilusión.
Serías como la roca,
que el agua besa en la boca,
con su canción.




José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Murcia, 1974


CANCIONES [1975]: CAMINANTE OTRA VEZ


No hay tiempo para lamentos,
pronto me marcharé
en busca de otros vientos
¿Dónde iré? No lo sé.

No tengo tiempo para nada,
aún menos para ser feliz,
lloraré cerca de mi almohada
donde nadie me pueda oír...

No te preocupes, paloma,
buscaré otro monte, otra loma.
Otra tierra,
otra sierra,
un lugar donde poder morir.

Vuelvo a ser caminante,
caminante errante,
que bebió en tu estanque
al pasar...

No hay tiempo para tristezas,
tampoco nada por qué llorar,
si ayer fuiste mi grandeza
hoy no la quiero olvidar.

El tiempo marchará
y yo me iré detrás
envuelto en el olvido,
para ti, quizás...

No sufras, mujer,
si alguna vez tengo sed
pararé en el camino
para beber mi ayer.



José Hdez. Meseguer.
Memorias de un Naufragio.
Madrid, 1975


CANCIONES (1974): PODER VIVIR O MORIR DE AMOR

Qué tibia es la tarde
bajo un fuego de luz,
dos bocas que arden
bajo el cielo azul.
La dicha más grande
fue vivir nuestro amor;
encontralo una tarde,
sentir... sentir tu cuerpo junto a mí
en esa noche de abril.
Soñar y así, poder vivir,
o morir de amor.

Qué clara es la noche,
qué claro está el mar;
dos cuerpos pasean
sin dejarse de mirar.
En las noches de estío
las estrellas nos ven
y alumbran el sitio
donde te besé...



José Hdez. Meseguer.
Murcia 1974.

CANCIONES (1976): ELEGÍA A JUAN DE DIEGO


Ese es su mundo;
siempre el mismo paisaje,
como un cuadro de papel.

Ese es su mundo;
versos con sabor a miel
y elegías para aquel
que lucha por su libertad.

Sus poemas, su guitarra...
le hicieron poeta de verdad.
Le hicieron más tierno en realidad.

Ese es su mundo;
una fría habitación
con barrotes por canción.

Ese es su mundo;
entre su soledad
y nuestra amistad.

                                                                              


José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Madrid, 18/ 5/ 76



CANCIONES (1975): MUJER MENDIGO

Está quemada y no es del sol,
está asfixiada y no es del calor,
está hastiada
y corrompida
por lo que anida en su corazón.

Fue turuta en un grupo blues
y prostituta en un puticlub.
Fue de todo y no fue nada,
excepto hada
de su canción.

Y se quedó tumbada allí,
en el olvido.
Sola en su ayer sin olvidar
que ha sido
lamento del viento.

Una lucha en su interior,
resistencia con su pudor,
para no vender su cuerpo
como tantas veces lo vendió.

Un forcejeo que no llegó,
un intento que no alcanzó.
Una vaga ansiedad
que cae y rompe su verdad.

Y se quedó tumbada allí,
en el olvido.
En un rincón,
sin su canción,
sin un amigo...
mujer mendigo.
                                                                              

José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Madrid, 2/12/ 1975


CANCIONES (1975): ABUELO



Viejo bronce que enmohecido
gime herido
a los golpes del badajo...
¡Ding! ¡Dong!
Arriba y abajo,
con trémulo sonido.
Y a ti, abuelo querido,
dicen adiós.

Campanario,
centenario,
entre dos olmos y un ciprés,
que te dan sombra en verano
y en otoño hojas al caer...
Cuando empieza a atardecer
el campanario
se queda solo y sombrío.

¡Ding! ¡Dong! Doblan las campanas.
¡Ding! ¡Dong! Y a su son,
vuela un gorrión sobre mi balcón.

Las campanas tocan preludio
a ese albor enrojecido,
a esas cigüeñas que se han ido
de su nido,
por volar
y surcar
el cielo azul...
                                                                              


José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Murcia, 23/ 5/ 75


CANCIONES (1975): EXTRAÑA MUJER

Mujer que sola caminas,
y te ocultas de los demás,
buscas la noche como amiga
de tu triste soledad.
Un llanto que el viento
se lleva al pasar,
un cálido aliento
sobre las olas del mar.

Mujer, así eres tú, mujer...
Eres tú, esa extraña mujer
con sonrisas de miel
sobre mí...
Eres tú, esa extraña mujer
que todos alguna vez
tuvimos y dejamos después.

Mujer que velaste mis sueños
y cuando desperté,
al no hallarte conmigo,
te juro que lloré.
Y ahora marcharás muy sola
y entre la bruma,
como un mar de espuma,
con la noche, tú te irás...
                                                                              


José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Murcia, 31/ 5/ 75



CANCIONES (1975): INFANCIA AZUL


Recuerdos de niño,
infancia de ayer,
jugando felices en el huerto aquel.
Tardes de antaño
jugando con los años,
aprendices de hombres,
ignorantes en desengaños.

Todo pasó, ingenuamente pasó.
Y luego, cuando el tiempo me hizo mayor,
comprendí la vida,
lo comprendí todo.
Por eso, me pregunto,
¿No es mejor tener una infancia azul?
¿Dónde quedó mi infancia azul
y aquellos años de juventud?

Días de verano
correteando ya bien temprano.
Y siempre, detrás de alguna,
de nueve a una.
Juerguistas y gamberros,
apedreando a los pobres perros.
Sinvergüenzas, comilones,
éramos únicos robando membrillos y limones...
                                                                           



José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Murcia, 26/ 4/ 75

CANCIONES (1975): YO QUEDARÉ EN TI


Yo quedaré como esa ola
que va a la playa para morir.
Así, quedaré yo en ti.
Yo quedaré como una sombra en tu alcoba,
como una voz que a cada hora
has de escuchar
y martilleando tu ser,
te hará enloquecer.

Tú echarás a correr
hasta el umbral
de tu portal.
Y a escondidas, de rodillas,
a medias con la noche,
te hará llorar.
¡Quedaré! ¡Quedaré! ¡Quedaré!
Yo quedaré en ti
como las huellas de un pescador.
Huellas, huellas de amor
en la arena de la pasión y del dolor...

Y aunque el tiempo ponga en sus manos
muros de sexo y olvido,
yo, seguiré contigo.
Y aunque la distancia vuele en el viento
mi alma es sentimiento
e irá contigo
rompiendo ese olvido
y volviéndote a renacer
los momentos del ayer.
                                                                            




José Israel Hernández Meseguer
Canciones
Murcia, 10-11/ 3/ 75


CANCIONES (1976): SABOR A TIERRA



Cartas de amor,
me saben a un seductor,
embustero y soñador.
Una mujer,
me sabe a agua
que no debes beber.
Y mi camino y mi tiempo,
me saben a lamento.

Una hoja al caer,
me sabe a mi mañana que es mi ayer.
Las olas del mar,
me saben al sueño que no pude alcanzar.
Y mi cantar...
Mi cantar me sabe a vago predicar.
                                                                              



José Israel Hernández Meseguer
Soledades y Otros Silencios
Madrid,19/ 2/ 76