martes, 3 de abril de 2012

SEGUNDOS DE MELANCOLÍA | EL SUICIDIO DE LA TARDE...



Esta tarde que se suicida
en los brazos del silencio,
me devuelve a golpes
a bóvedas confusas,
mientras la brisa fresca me trae
olor a otras tardes
de honda y larga hipocondría...








José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Un momento de principios de verano...
Figueras,1980

SEGUNDOS DE MELANCOLÍA | ME DIJO...



Me dijo: no puede ser, no puede ser...
Y se marchó.
Y vistió de sombras mi casa
y de quimeras mis sueños,
y mis quince años
de angustias y miedos.

Me dijo: no puede ser, no puede ser...
Y se marchó.
Y naufragué en la noche,
y en mi almohada,
tan cargada
de sus ausencias...

Me dijo, me hablaba de amor,
me hablaba, me hablaba.
Me hablaba de amor
y yo soñaba...

Me dijo: no puede ser, todo acabó...
Y se me fue.
Se me perdió en silencio.
en los dedos,
en mi cuarto,
en mi llanto,
en mis versos...

Y ahora, a contraluz
de un montón de otoños...
Aún la hiere,
aún la llama,
a mi vieja alma
desgastada...




José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio


SEGUNDOS DE MELANCOLÍA | TE ARRASTRARÉ...



Te arrastraré por mis versos
y por mis besos...
También por estas paredes blancas
que hoy son testigo de mi soledad.
Te arrastraré sin poder olvidarte,
mas tampoco sin poder odiarte,
pero te arrastraré como una cadena,
como una queja, como una pena...
Como un sueño imposible,
como una quimera.

Te llevaré enredado
en mis manos,
en mi pluma,
entre mis silencios
como al fantasma
que llevo dentro de mi alma.

Te ahogaré en mi llanto
y en mis vacíos.
Te llevaré surcando cielos de cobalto
y tardes encendidas.
Te hablaré de mis penas
mientras la luna llena
araña sus gélidos mantos.
Y veremos la bruma
devorar el alba,
mientras me tiemblas
con miedo en el alma.
Y me pides sosiego...
mientras me pides calma.

Sé que te arrastraré
como un jinete vencido
por la batalla herido...
También sé que morirás algún día;
cuando mis ojos no vean sus gaviotas,
y el mar sólo sea el mar.
Y, cuando mis sueños,
sólo sean soledad.




José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Portbou, 12 de febrero de 1980




SEGUNDOS DE MELANCOLÍA | OTRA VEZ, LA MÚSICA EN MI RECUERDO



Se pierde mi recuerdo
entre la música que me acompaña
y el acero de mi compañera.
Y recuerdo otras compañeras
que brillaban tanto
pero no hacían ríos de sangre
y, a cambio, me hacían volar
hacia cosas que ya no recuerdo,
hacia cosas que he olvidado...
Hacia mi infancia.




José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Portbou, 7 de febrero de 1980

SEGUNDOS DE MELANCOLÍA | EN PENUMBRAS ESTÁ MI CASA



En penumbras está mi casa,
en soledad está mi alma inquieta: sola.
Todo pasa.
Pero la soledad de mi alma
no pasa ni vuelve, siempre queda.
Esta tarde triste y apagada,
y el aliento amargo
que muerde el cristal de mi ventana,
me hacen sentirme aún más solo.

En silencio está mi casa,
en un silencio forzado y tenso.
Allá mi compañera,
embrión de mis sombras,
aquí yo, del mar y mis gaviotas preso.

Mar: mi camino eterno. Inalcanzable.
Tu vida: mi muerte.
Mi muerte: mi vida.
Mi muerte: vivir cada día
irremediablemente.





José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Figueras / Portbou, 9 de enero, 1980


SEGUNDOS DE MELANCOLÍA | EL ÁRBOL Y EL CREPÚSCULO



La tarde comenzó a dormirse
mientras, las calles en penumbra,
dejaron escapar un poco de soledad.
Y tú, entretanto, surgiste como un dios
de sangre negra.

Tus brazos se elevaron a un cielo
marchitado y frío
para pedir clemencia,
y tu cuerpo quedó rígido
mas no muerto.

Y así cabalgaste al cielo;
hasta que tú, tu soledad y el crepúsculo
fuisteis uno solo.



José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Figueras, 31 de enero de 1980

SEGUNDOS DE MELANCOLÍA | EL ÁRBOL Y EL OCASO



Le robé un minuto a la vida
para hablar de ti y de tu melancolía,
porque te vi elevarte mudo
sobre el mundo
y creciste sobre una ciudad
que quería sonreír para olvidar su tristeza.

Te elevaste con tus lanzas rotas,
arañando un cielo pálido
que quiso llorar pero no pudo...
Y el ocaso, que olvidó
que era navidad,
murió en silencio.



José Hdez. Meseguer
Memorias de un Naufragio
Figueras, 31 de enero de 1980