jueves, 22 de agosto de 2013

MEMORIAS DE UN NAUFRAGIO | CUANDO MUERE EL DÍA



Una idea en la mente.
Un paseo bajo los árboles.
La calle mojada.
La mañana nublada.
La niebla indolente.

El pensamiento latiendo.
La idea surgiendo.
Paraguas bajo la lluvia.
Mi soledad naciendo.
El vaho de mi aliento.

Recuerdos que emergen.
Bramidos del silencio;
gritos de mi alma,
que a mi alma agrietada sumergen.
Soledad inquietante.
Soledad extraña.
Soledad que invade mi mente
y a mi corazón herido empaña.

Es sólo un minuto,
sólo unas palabras.
Es sólo un poema,
sólo unas líneas prendidas en esta pena.
Camino solo envuelto en la bruma.
Cristales que se rompen; melancolía.
Sal, suave sal de espuma
que me destroza,
que me hiere,
que me invade,
que me amarga,
pero que dejo atrás,
como un mal sueño,… cuando muere el día.
                                                                              

José Israel Hernández Meseguer
Memorias de un Naufragio
Murcia, 2003


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