jueves, 5 de enero de 2012

NUEVE CARTAS A PENÉLOPE | 4ª CARTA



Vuelvo a ti.
Como una ola a su playa.
Necesito el silencio que invade
esta habitación para dejar escapar
como una terrible necesidad mis gaviotas …
hoy por ti, azules,
tan azules,
como esa mirada
infinita y lejana
que inunda
tus ojos infantiles, tan llenos de luz, …
…tan llenos del alma mía …
¡Eres mía!
¡No lo niegues!
por lo menos hoy, …
mañana, podrás no serlo si quieres, …
pero hoy, …has sido mía
porque te has estremecido
de pasión entre mis manos.
Entre mis brazos.
Porque he navegado
y naufragado,
y perdido mis dedos
y mi norte
entre
tus pechos
y tu vientre.
Porque hoy me has necesitado.
Porque hoy hemos volado
juntos a un poema
de amor olvidado.

Porque hoy hemos arrancado,
un poco más, esa pena
de mi alma
que estrangula mis sueños,
mis ya pocos sueños.
Porque hoy, como un nuevo color,
has inundado mi alma
de gaviotas
que retozan en mi horizonte
sin nada qué olvidar
porque… he aprendido a amar.
Sí, decididamente,
he perdido mi norte
en tu horizonte,
pero no importa;
tú eres mi playa
y yo, tu gaviota.
Eres tú mi playa,
yo, tu ola rota.

Y busco refugio en ti,
porque sé que tú me atiendes
y me das sosiego.
Escuchas en silencio,
mi silencio.
Y luego, …
me acaricias, y sé,
que me estás amando
y me estás dando
fuerzas para luchar,
para seguir luchando...
                                                                          



José Hdez. Meseguer
Nueve Cartas a Penélope
Murcia, 4/ 10/ 1.981

No hay comentarios:

Publicar un comentario