miércoles, 27 de agosto de 2014

LA AMBIGÜEDAD DEL SILENCIO | BAJO LA GARÚA...



Como lo haría el suicida en la calle más oscura. Más solitaria.
Desclavando a pedazos, uno a uno, los versos de la mente:
aquellos que le hicieron frágil, adoleciente.
Y sin piedad. Sin compasión. Enloquecido y vehemente,
en su vano intento por extirpar la boira,
la niebla que le asola, que le extenúa,
romper para siempre
las palabras de amor en su memoria...
Los besos difusos.
Las absurdas teorías,
los sueños, los proyectos inconclusos.
Tras el silencio, sólo quedan angustias.
Tras el silencio, sólo quedan silencios.

Y, así, maltrecho, bajo la garúa,
esperar, como espero yo. Como lo haría el pretendiente
que, desengañado en el amor, nada ni a nadie espera.
Bajo la lluvia, solo, huérfano, temeroso en el designio. Ambiguamente.
Avanzando hacia atrás, huyendo. Acudiendo con turbación hasta la mente,
otra vez hasta la pluma y de vuelta al presente.
Cayendo, una y otra vez, desesperadamente.
En la decisión que, sin tregua, le ofrece la vida;
una vida errada, indeseada, frustrada, dividida.
Bebiendo en ella un pretérito cada vez más ancho y confuso.
Cada vez más vasto y profuso.
Sobreviviendo en un pasado, en un presente,
en un futuro que le aliente.
                                                                                  


José Hernández Meseguer
La Ambigüedad Del Silencio
Murcia 19-20/08/14



No hay comentarios:

Publicar un comentario