viernes, 17 de octubre de 2014

LA AMBIGÜEDAD DEL SILENCIO | ME DIJO EL DESAMOR, NO QUIERO SER SÓLO RECUERDO...


No quiero ser sólo un recuerdo en tu vida.
No quiero ser sólo un recuerdo en tus recuerdos, no quiero ser…
No quiero ser olvido, tan sólo por lo que no llegó a suceder.
No quiero ser lágrima vertida,
derramada.
No quiero ser sólo pasado y silencio en tu almohada.

No quiero ser la herida
transferida
de una historia
de desamor eterna;
sé muy bien que la tristeza, en ocasiones, se cobija;
se afianza, se aloja, se fija
en los aleros de las ilusiones, devorándolas. Inverna,
se enquista como un tumor en el corazón.
No, no quiero ser sólo historia
en tu memoria
como único motivo, como única razón.

Ni quiero ser beso.
Ni siquiera la suave caricia
que propone con perfidia, con malicia,
la fragancia de la noche. No quiero ser eso…

No quiero ser atardecer en tu mirada
mientras el tiempo transita veloz, con prisa,
engulléndonos, asesinándonos,
esclavizándonos, sometiéndonos;
bordeando, ahora, los proyectos que la misma vida antes imaginaba;
burlando con vehemencia los deseos, agrietando la sonrisa. 
No. No quiero ser la encrucijada de nadie.
Ni dilema de nada.

No quiero ser sólo aire.
No quiero ser sólo poema.
No quiero ser sólo letras en tu cuaderno.
No quiero ser en tu vida sólo invierno.
No quiero ser sólo el verso que expire
cuando presientas que la pena
te invade. Cuando imagines que el universo conspire
para llevarte, calle abajo, de caminito a la tristeza…
No quiero ser sólo esa melancolía
que se almacena,
que se deposita en tu alma.
 
También quisiera ser calma.
Experiencia. Sabiduría.
El regreso, al fin, de tu largo y cansado viaje.
Sé que te hice sufrir.
Te hice, en ocasiones, a la fuerza subsistir.
Te hice fuerte en la desgracia, en la inclemencia;
te hice beber el amargo brebaje
que ofrece a unos pocos la supervivencia.

Así que aguarda un instante, no te rindas ahora, espera…
A esta vida embustera,
a este otoño, aún le quedan días de luz y primavera.



                                                                                      
José Hernández Meseguer
La Ambigüedad del Silencio
Murcia, 17/10/14