martes, 5 de mayo de 2015

LA AMBIGÜEDAD DEL SILENCIO | TAL VEZ, SÓLO LA VOZ DEL VIENTO. 010806 [Parte Segunda].


He vuelto, no sé por qué, una vez más, a leer la última carta.
He vuelto, de nuevo, sin conseguir dormir, a hundirme en el recuerdo;
en la turbulencia delirante de aquel amor que un día creí nuestro.
Y la memoria, al leer de nuevo el texto, me ha devuelto
precisa y humillante a la sensación de que nunca, en realidad, fuimos nada tú y yo.

Y aquí, ahora, con la mirada pretérita y ajada,
posada sin apenas emoción en el recuerdo que dejaste;
aquí, mientras estos versos construyo.
Aquí, mientras lo que fue nuestro finalmente destruyo;
desentierro letra a letra, sin el menor rastro de orgullo,
reventando contra mi pecho,
el amor que un día deseaste abatir y abatir lograste
bajo la noche callada
en otros labios,
en otros brazos,
en otra almohada,
en otro lecho.

Y repentinamente me detengo, recapacito.
Y medito, sin temor al error: sí, sólo fui el momento.
La ocasión, la oportunidad, el sustento.
Y me pregunto, me repito,
al tiempo que el amor que por ti sentía definitivamente decapito…

¿Qué fue, en qué quedó convertido todo aquello
que ambos sentíamos? Susurro, mientras surge la idea de la palabra.
Mientras brota el destello
de estos versos en mi mente e inútilmente cincelo, vomito, recito,
y en vanos intentos la composición adentello.

¿Qué fue, en qué quedó convertido todo aquello
que ambos sentíamos? Levemente musito.
Mientras vuelo incesante a la fantasía, sin divisar en el verso maldito
la expresión que tanto requiero, que tanto necesito;
la dicción que, sin duda, falta.
La palabra, fugaz e indómita, que busco y no hallo.
La rima, así, asimétrica e imperfecta,
quedará para siempre despedazada en el poema que ensayo.
También la respuesta…

Acaso sólo quedó en el eco de mis poemas, me digo.
Quién sabe si en la evocación de mi pensamiento…
Quizá en un difícil y doloroso olvido.
Tal vez sólo quedó, de aquel ayer, la voz del viento.

                                                                                     

José Hdez. Meseguer
La Ambigüedad del Silencio
Murcia, 05/05/15