lunes, 31 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [014] MEFÍTICO INTERÉS [Parte Segunda]



Con estas letras llego al final de la cita,
hermana.
Descifrando exactamente de dónde emana
tu miserable forma de ser.
Es triste, pero he de resolver
y guardar mis penas. Sabiendo ahora bien el porqué de mis cuitas
y mis sospechas.

Han sido maniobras tan bien trazadas, tan bien hechas,
que de no producirme vómito
tu repugnante e infame juego, lo admito,
serías la más puta entre las putas.
Aún no lo sabes, no. Así que disfruta
del veneno que me inyectas.
Porque, la misma pócima que de inquina ahora me mata,
hace que tú para mí ya estés muerta.

                                                               
José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 25 de julio de 2017

domingo, 30 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [013] MEFÍTICO INTERÉS [Parte Primera]



Me harían falta más de cien palabras
para expresar el aborrecimiento
que recorre mi alma.
Me haría falta la calma
que transformas en furia por decir lo que siento
y escupirte el odio que apenas contengo.

Joder,
otra como aquél;
hemos tenido que crecer,
hacernos viejos para dejarnos ver
como somos;
con qué mezquindad trocamos
el cariño que ayer entre nosotros atesorábamos
para convertirlo hoy en fulana, hermana, del mefítico interés.

Resulta patética tu forma de proceder.
Has decidido morir «contando»;
no sabes qué hacer
para seguir engordando,
en tu fiebre avarienta,
las cifras de tu cuenta.
Lamentable, miserable mercader.




José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 25 de julio de 2017




                                                                                                                               

sábado, 29 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [012] LA PÁGINA EN BLANCO



El vértigo desalmado de la página en blanco
que, ahora, asesinar intento.
El crespúsculo que, vencido, se desmorona ante mí, certero;
que agoniza,
que se marcha y sólo me deja en su huida
la terrible huella, la espantosa herida
que recordar no preciso, que recordar no quiero.

Las cenizas,
los restos de aquel naufragio, los rastrojos,
las letras que nunca llegué a escribir, convertidas en tristezas,
quedaron prendidas en mi memoria en manojos
de silencios.

¿A qué viene, entonces, este sigilo rugiendo?
¿Por qué llega, entonces, este desánimo en sollozos irrumpiendo?
¿Por qué, entre mis necias emociones, continúo aún escribiendo?

                                                                           

José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 03/06/2017



viernes, 28 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [011] VERSOS DE SAL



Lloró el poeta frente al mar
versos de sal.
Mientras una luna boquiabierta palidecía.
Mientras las olas en la playa silenciosas rompían.
Mientras su amor de otoño de olvido moría.

Lloró el poeta frente al mar
versos de sal.
Mientras la tarde su tristeza recogía.
Mientras la noche de puntillas sobre el puerto languidecía.
Mientras la vida lentamente, en sigilo, moría.

Lloró el poeta frente al mar
versos de sal.
Mientras la esperanza desaparecía.
Mientras las letras se convertían en poesía.
Mientras la gente, ausente y distante, sonreía.

Lloró el poeta frente al mar
versos de sal.
Qué extrema hipocondría.



José Hernández Meseguer
Cien palabras. Cien Poemas.                                                                      
Altea / Murcia, 24/05/2017




jueves, 27 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [010] LUZ Y OSCURIDAD




Sabiendo lo que somos. Sabiendo lo que fuimos;
que nos mirábamos y comprendíamos,
que nos mirábamos y entendíamos.
Que nuestras miradas volaban en la misma dirección.
Que nuestros ojos coincidían solicitando lo mismo…
¿Cómo hemos pasado, sin darnos cuenta,
en esta ironía, en esta tormenta,
a ser olvido?
¿Qué ha sucedido?

¿De qué forma hemos pasado de la luz a la oscuridad?
¿Del beso a la indiferencia?
¿De la coherencia a la vulgaridad?
¿De la presencia a la ausencia?
¿Cómo hemos podido?
¿Cómo hemos pasado a convertirnos
en espectros de este atroz abismo,
en extraños, en sombras del más allá…?

                                                       

José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.                                                                        
Callosa de Ensarriá, 13/05/2017


miércoles, 26 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [009] TU BOCA...



Es entonces, cuando advierto que tus labios
se acercan tibios de deseo a mi cuerpo,
cuando presiento que mi ser va a estallar en mil pedazos.
Es entonces, cuando voy tensándome. Cuando me tenso.

Mis músculos se tornan rígidos, voy intuyendo el aumento
del gozo.
Del deleite sin límite. Del dulce placer inmenso.
Es entonces, cuando voy sintiendo
cómo trepan; cómo, lentamente, van ascendiendo
en mi interior volutas de deseo;
delirantes espirales de suspiros, jadeos y lamentos.

Y al contacto de tu boca sobre mí,
subiendo y bajando,
no puedo evitar la tormenta que se forma en mí,
y reviento.

                                                                                 

José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 22/04/2017



martes, 25 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [008] RETRATOS EMPAÑADOS



No me dejaré arrastrar.
No me dejaré llevar por esta hambre oculta.
Por este envilecido sentimiento que se enreda en mi interior.
Por esta penuria que me asusta.
Por este depravado y turbio rumor.

No me dejaré arrastrar por imaginarios cantos de sirena;
por acontecimientos empapados de caricias, grietas y rocas.
Por anhelos. Por playas inexistentes. Por quimeras.
Por tornadizas arenas.
Por rituales que yo sueño y tú sin pudor convocas.

Por traumas hechos deseo. Por retratos empañados. No quiero.
No quiero sucumbir al espejismo.
No quiero lanzarme al abismo
indecente de mi apetito. Así me maldigo. Así lo prefiero.



José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 03/04/2017



lunes, 24 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [007] | DISTOPÍA



Esta distopía
que genera mi alma de forma continuada.
Este brutal desaliento. Esta esperanza asesinada.
Esta tropelía.
Este abuso de melancolía.
Esta permanente e inútil rebeldía.

Esta hambruna
de palabras que jamás me sacia.
Que huyen.
Que escapan mientras fluyen,
buscando, anhelando otra vida, otra primavera.
Que rechazan mi mirada; mi ya fatigada quimera.

Esta sed arrolladora que no concluye.
Que zarandea,
que pasea,
que sacude, que construye,
en la noche bruna
mi angustia…

Así sucede: Que extravié en el camino de regreso la ambrosía.
Sólo queda de aquella ilusión una imperceptible utopía;
y toda una tribulación inevitable y mustia.


                                                                       
José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 27-28/09/2016

domingo, 23 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [006] | CANTÓ PARA TI…



Cantó para ti sus últimos versos…
Murió, sin tú saberlo, preso de sus besos,
en una noche estrellada.
Huyó de la fantasía, se hizo mayor y circunspecto;
necio e introverso.

Dejando antes escrito, entre la noche y la alborada,
que de pena su corazón moriría, se marchitaría.
Que su luz, en la melancolía, en sombras se convertiría.
Que su vida, su camino, su senda, su universo
se vendrían abajo sin remedio.

Que su equilibrio, sus emociones, quedarían
dañadas para siempre sumidas en el abandono, en el tedio,
donde agonizamos aquellos
que, por los destellos
y los espejismos, sucumbimos cada día.


                                                                           
José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 19/05/2016



sábado, 22 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [005] | TU RECUERDO EN MI RECUERDO…



¿Por qué llegas de nuevo y te infiltras como un ladrón en mi mente?
¿Por qué llegas, y de repente,
después de tanto tiempo,
de tantos besos caídos, de tantos lamentos,
te cuelas en mi pensamiento;
y anidas, y depositas
tus recuerdos en mi recuerdo,
y con auténtica impiedad desalojas el mundo gris que me habita
para mostrarme un ayer moribundo e inerte, que sólo aletea,
sólo gravita
en el pasado; en la soledad del bardo que para siempre dormita?

¿Para qué te alzas?
¿Por qué, desde la oscuridad, me hablas?
¿Por qué, si no supiste amarme en cien palabras?

                                                                           
                                                                           

José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 19/05/2016


viernes, 21 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [004] | LLEGÓ EL CÓMITRE



Llegó el cómitre y asesinó mis sueños,
mis ansias, mis esperanzas, mis empeños;
destrozó mis velas, mi barca,
desvalijó mis poemas; forzó, saqueó el arca
donde atesoraba mis ilusiones.
Rompió en pedazos mis albores.
Marchitó mis colores.

Llegó el cómitre y destripó mis pretensiones,
avivó con su burla mis indecisiones.
Llegó y hundió sus zarpas en mis heridas;
abrió de par en par mis llagas.
Dejándome exhausto ante la vida
que sin embargo para mí comenzaba.

Llegó el cómitre,
verdugo del tiempo y los años,
y tras casi sesenta desengaños,
sólo dejó en mis ojos el amargo sabor del salitre.

           
                                                                           

José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 27/04/2016



jueves, 20 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [003] | PUEDE…



Puede que no fuera abril.
Puede que no estuviese enamorado de ti.
Puede que sólo fuese un delirio febril.
Puede…

Puede que mi sueño infantil,
mi extraña juventud, volátil, versátil,
se diluyesen entre la edad y el tiempo.
Puede que mi vida sólo fuese una cometa
al viento
en mis ansias de poeta.
Puede…

Puede que jamás te soñara.
Puede que mi soledad falseara
tu imagen en mi memoria. Puede que el cielo añil
que mi juventud imaginara
nunca haya existido. Pero también puede que no me acuerde de ti,
porque, con tu desprecio hacia a mí,
mi amor mataras.

                                                                           

José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 9/ 04/ 2016



miércoles, 19 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [002] | LLUEVE EN LA CIUDAD



Llueve en la ciudad.
La tarde que cae, inunda mi melancolía.
Crece, silente, una oscura ansiedad
que me alcanza, me traspasa con su invisible melodía.

Es la extraña música que, una vez más, me devuelve
al pasado. A ese pasado que deambula infame, inerte,
en las aristas de mi alma.
Y que, a golpes de versos me envuelve,
me secuestra, me transforma en silencio, en bruma.

Musita tiempos pasados en mi oído.
Me trueca en olvido.
Aletea en mi instinto.
Me convierte, de súbito,
en mi propio poema; en mi propio escrito.
En mi propia tristeza. En mi propia pluma…


                                                                                 

José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 5-6/04/16

martes, 18 de octubre de 2016

CIEN PALABRAS. CIEN POEMAS. [001] | SÓLO FUERON CIEN PALABRAS...



En cien palabras olvidé mi niñez
y eché a andar aprisa por la vereda.
En cien palabras soñé mi vida.
En cien palabras me llenaste de alegría.
Abril florecía.
Para después, en otras cien,
llenarlas de soledad, sombra y agonía.

Sólo fueron cien palabras.
Qué pocas resultan.
Qué pocas parecen para lacerar una sonrisa.
Qué pocas se antojan.
Qué leves ahora se posan
mientras evoco, prendido a la madurez,
la forma en que viví. El modo en que amé.

En cien palabras me olvidaste.
En cien años olvidaré
que la existencia no es
más que cien palabras en un papel.

                                                                             
                                                                             
José Hernández Meseguer
Cien Palabras. Cien Poemas.
Murcia, 2/04/2016


lunes, 17 de octubre de 2016

LA AMBIGÜEDAD DEL SILENCIO | DESDE EL ODIO [ Y OTRAS SOMBRAS ]



Es tan larga,
tan despiadada, tan amarga,
tan cruel la espera,
mientras asciende en mi interior este salvaje estremecimiento…
Fue tan fugaz, tan leve la brisa,
tan breve el viento,
que marchitó mis últimas sonrisas;
tan brutal el asesinato de mi recién estrenada primavera…
Fue tan honda la herida
que aún mantiene la llaga en carme viva;
que se retuerce con saña
dentro de mí. Que empaña
con tanta fuerza, con tanta espesura
mi ánimo… Que sólo, de entre todos mis intentos,
de entre todas mis hazañas,
sobreviven el odio y la locura.

Porque junto a mí creces
en la oscuridad como una espina, como una bestial alimaña.
Porque te sostienes del aire que respiro, de mis entrañas.
Porque vigilas mis pasos.
Porque te retuerces
de satisfacción con mi dolor, con mis fracasos.
Porque te esparces
dentro de mí como un charco de sangre,
como una ciénaga de lodo, dentro de mi alma.
Porque me dejas prendido al miedo que produce la noche.
Porque desvalijas de golpe
mi escasa serenidad, mi exigua calma.
Porque destruyes mis ansias.

Porque yo también, a la vez, me nutro de ti,
de tu siniestro instinto.
Porque hace tiempo que mataste en mí,
lo poco de bueno que quedaba, dejándome sólo el vacío;
el vacío, y esta enorme tormenta interior, este caudal, este río,
este hastío, este desafío.
Este silencio que no se apaga,
Este silencio que a gritos me castiga;
me apalea, me tortura, me fustiga.
Esta huella, esta inquietud, este resentimiento
que me impide caminar hacia adelante, que me retiene.
Que me aparta, me detiene.
Que me mantiene
atento en un mundo, en una raza, en una especie en la que no creo.

Así de desalmado es este lacerante equipaje;
este impagable peaje.
Esta pesada carga.
Esta existencia anodina y bastarda.
Este desconcierto. Esta ineludible hipocresía. Este arreo.

Este reconcomio que me azota, que me eleva a la impiedad.
Que me sumerge en mi propia miseria, en mi propia ansiedad.
Este beso de Judas que me corrompe.
Esta desmedida traición.
Esta permanente frustración.
Esta puñalada a cambio de nada.
Esta mirada que ya no mira, que ya no dice nada.
Esta maldición que me envenena, que me sangra, que me rompe…

Esta fobia que me secuestra, que en sí misma se sustenta.
Este resquemor, que en el escepticismo se argumenta.
Esta fiera, que en el interior de mis sombras anda suelta.
Este rencor que me daña. Este encono que me atormenta.
Este odio, que desde el odio de mi roto corazón, de mi esencia se alimenta.

                                                                                 
                                                               

José Hernández Meseguer
La Ambigüedad del Silencio
Murcia, 17 de octubre de 2016